De la inflamación a las lesiones estructurales
Muchas veces, el sangrado digestivo tiene su origen en una úlcera gástrica o en complicaciones derivadas de una gastritis severa no tratada. Asimismo, el reflujo gastroesofágico crónico puede generar erosiones esofágicas que manifiestan pérdida hemática. En el tracto inferior, la presencia de pólipos intestinales es una causa frecuente que, de no atenderse, incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de colon. La evaluación por un especialista en el Estado de México permite mapear estas áreas y actuar antes de que la pérdida de sangre comprometa la estabilidad del paciente.
