De la sintomatología común a la sospecha clínica
A menudo, el paciente acude por un cuadro de colon irritable o gastritis, sin saber que cambios en el hábito intestinal son señales clave. El sangrado digestivo, ya sea visible o microscópico, nunca debe ignorarse, pues suele ser el primer indicio de pólipos intestinales que, con el tiempo, pueden evolucionar a malignidad. Asimismo, un dolor abdominal crónico que se confunde con reflujo gastroesofágico o una úlcera gástrica amerita una revisión endoscópica detallada.
